¿Dónde está la Copa que Old Boys ganó en el primer Seven de Punta del Este?

Muchos socios y jugadores se hacen esa pregunta y la buscan, en forma infructuosa, en las vitrinas de trofeos del Club.

Algunos piensan que la tiene algún jugador o directivo en su casa.

Ello no es así.

Esa Copa no existe y detrás de esto hay una historia, divertida, en la que participó alguien que estuvo muy ligado al Seven de Punta del Este: Andrés “Perica” Courreges.

Luego del inesperado triunfo de Old Boys en ese primer Seven y de los festejos en la cancha, llegamos tarde a la fiesta en el Club de Golf del Lago. Habíamos previsto que la entrega de premios se haría allí. Los representantes de una tarjeta de crédito argentina que nos auspiciaba, eran los encargados de entregar la Copa al Campeón.

Me presentaron a los directivos y les pedí que me acompañaran a la entrega. En el camino le pedí a “Perica” Courreges que me alcanzara la Copa.

-Uy! Me la olvidé- fue la respuesta.

– ¿Y ahora qué hacemos?- le pregunté desesperado mientras escuchaba que el locutor anunciaba la entrega del premio al Campeón.

“Perica” lo resolvió en el acto. Bajó las escaleras, ingresó al Club House y descolgó una enorme bandeja de plata que tenía inscripto “ABIERTO DE GOLF DEL LAGO”.

-Que entreguen esto- me dijo mientras me alcanzaba la bandeja.

– Estas loco, nos van a matar- le contesté.

-Quedate tranquilo, nadie lee las inscripciones- fue la respuesta.

Esperé hasta último momento y cundo César Cat, capitán de Old Boys subió al estrado le entregue al representante de la tarjeta de crédito la bandeja. No tuvo tiempo ni de mirarla. Se la dio a césar. Este la mostró al público que aplaudió y el resto del equipo subió a festejar.

Cuando descendió el capitán, “Perica” le dijo:- Dame eso. Bajó directamente al Club House y colgó la bandeja en su lugar. Al rato estaba tomando cerveza con nosotros.

La Copa está en la mejor vitrina: nuestro corazón.